Los efectos especiales para mostrar un "bosque encantado" eran claramente un mantel verde con brillantina agitado por un asistente de producción. Lo imposible: Un árbol "malvado" hablaba con la voz distorsionada del mismo actor que hacía del mayordomo, sin siquiera modular el tono.

¿Alguna vez te has sentado frente al televisor, con el control remoto en la mano, solo para presenciar una escena tan ridícula que no sabías si reír, llorar o apagar la pantalla? Todos hemos pasado por eso. En el vasto universo de la televisión hispana, existe un subgénero involuntario que desafía toda lógica, física y sentido común. Estamos hablando de las producciones que entran en la categoría de .

Un hombre pobre se enamora de una mujer rica, pero ella solo puede llorar… con lágrimas de cartón reciclado. ¿Por qué? Porque la actriz principal era alérgica a las cebollas y al sentimiento. Así que las escenas tristes eran así: